La nueva norma regula la protección desde la producción a la comercialización, incluyendo la presentación, publicidad y etiquetado.
 
Con esta norma se refuerza reconoce y el papel de los Consejos Reguladores como órganos de gestión de las DOP e IGP y de colaboración con la Administración.
 
Para el control oficial se establece un modelo compatible y alineado con la normativa comunitaria.